Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

Juan Ramon Jiménez y Cádiz

Un poeta que desequilibró a la Transatlántica con una reclamación un tanto dudosa a la que le echó mucho rostro
Manolo Sánchez
27/09/2019
Cádiz

La importancia de Juan Ramón Jiménez para la literatura castellana es capital. El ganador del Premio Nobel destacó como poeta abriendo el camino a una poesía pura y libre de rima con 'Diario de un recién casado'. Una obra a punto de perderse por un desencuentro en… Cádiz.

'Diario de un poeta recién casado' es un libro de poemas que recoge el itinerario que hizo el poeta de la soltería al matrimonio, de la poesía con ataduras a la poesía desnuda, de Madrid a New York…  En dicha ciudad contraería casamiento con su novia, Zenobia Camprubí. Es ese diario una hoja de ruta de su salida desde Madrid camino al nuevo mundo. En su primera parte 'Hacia el mar' describe su salida de la capital, su paso por la Mancha, Sevilla, Utrera, Jerez, Puerto Real… y Cádiz, donde llegó una tarde de 'anochecer grana' para embarcar dos días más tarde en la Trasantlántica.

Tras su periplo americano vuelve de nuevo a Cádiz un 21 de Junio de 1916 y encuentra una ciudad bella, elegante y moderna que ronea en cuatro maravillosas y descriptivas composiciones en las que se reconocen sus paseos por una ciudad que cautiva sus sentidos. Ha tenido tiempo de recorrerla.

Pero además ha tenido tiempo de ensañarse con ella. A la vez que no reparaba en lisonjas para la Tacita, acude a un notario para formular una reclamación contra la compañía Trasatlántica por deterioro de su equipaje.

De los hecho nos enteramos por el escrito que el agente de la compañía en Cádiz, Don Carlos Barrié, le envía al Marqués de Comillas para su información. El poeta se presentó en la oficina de la compañía argumentando que sus baúles se habían mojado en el trayecto y su contenido resultó dañado. Y que estos avatares sucedían por viajar en cargueros en vez de barcos de pasaje…. Todo en un tono agrio y malhumorado que empeoró cuando el oficinista no regaló una respuesta inmediata. Barrié se apresuró a resolver el encontronazo pidiéndole al poeta una estimación de los daños.

Carlos Barrié siguió investigando a instancias del Marqués, pero no recibe cuantía de los desperfectos. Juan Ramón sale para Sevilla y Barrié, al hablar con el sobrecargo y primer oficial del vapor constata que ningún bulto de los que acompañaban a los del poeta sufrió desperfectos en el viaje. Por lo tanto, tuvo que llegar mojado a la bodega y allí sufrir los desperfectos en 12 días de viaje, ya que el día que partieron llovía torrencialmente. Además, el viaje de Juan Ramón fue accidentado, reconociendo el sobrecargo al poeta como uno de esos viajeros que van a dar problemas.

Un repaso a ese libro de viajes subraya en el poema 'Despedida sin adiós' que efectivamente ese día llovía a mares en el puerto de New York. Juan Ramón responde a Barrié que la cuantía del deterioro es de 4.000 pesetas… una cifra desorbitada! Don Carlos Barrié le responde con los argumentos de la tripulación, le argumenta que es excesiva la cuantía y le reseña que lo máximo que marca la compañía por desperfectos son 500 pesetas.

El poeta replica que el día que partió lucía un sol magnífico (¿?) y Don Claudio López Brú, segundo Marqués de Comillas y grande de España no consiente más desavenencias con el poeta, instando el pago elegante y generosamente, haciéndole constar al poeta de manera velada que se hace una excepción que no le otorga la razón.

Un poeta que equilibró la poesía desnudándola de artefactos y que desequilibró a la Transatlántica con una reclamación un tanto dudosa a la que le echó mucho rostro.  Toda esta documentación de reclamaciones se puede consultar en la Biblioteca de temas Gaditanos “Juvencio Maeztu” de Unicaja[1].

 

[1]Varela Gilabert, Juan Ignacio “De la curiosa historia de una reclamación excesiva” 1986 Caja de Ahorros de Cádiz


publicidad